Por |Published On: 2 febrero, 2021|Categorías: Alimentación sostenible, Cambio climático|

 

Minimizar el impacto ambiental es una tarea de todos. Con un pequeño gesto puedes ayudar al medio ambiente al mismo tiempo que cuidas tu salud. Llevar una adecuada alimentación implica reducir las toneladas de basura que dañan a la naturaleza. Además, si educas a tus hijos en este aspecto, les estás asegurando un planeta Tierra duradero, así como una vida digna en él.

La importancia del desarrollo sostenible en la alimentación

Son evidentes los desajustes alimentarios en las distintas regiones del planeta. Debemos mirar lo que a nuestro alrededor ha producido la globalización, sobre todo en lo que a toneladas de basura respecta. No es fácil llevar alimento a una población mundial que cada año está en aumento. De ahí que desde décadas atrás se haya recurrido a la producción masiva de alimentos procesados que, en la mayoría de los casos, terminan desechados.

Ante la desesperada producción, en parte debida a la demanda de un sector poblacional que apuesta por la denominada comida basura, hemos disparado los contaminantes al medio ambiente, en forma de toneladas de basura. Esto ha llevado a deteriorar también la salud en dos aspectos. No solo ingerimos comida procesada, que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, sino que la contaminación ambiental va afectando a nuestro organismo en diferentes aspectos.

Una dieta saludable para ti y para el medio ambiente

Descarta los alimentos procesados por el bien de tu cuerpo y por la naturaleza.

Los alimentos procesados, que puedes encontrar en restaurantes y supermercados, usan químicos para su elaboración y conservación. A esto hay que sumarle los recipientes donde se almacenan, que son los responsables del excesivo aumento de la basura a nivel mundial. Descartarlos de tu dieta diaria va a suponer, además, una mejora en tu salud general. Está probado que estos productos poseen un alto nivel de grasas trans, además de azúcares perjudiciales y determinados químicos, sospechosos de graves enfermedades.

Educa a los más pequeños poniéndote como ejemplo.

Los pequeños de la casa son nuestros grandes imitadores. En sus padres ven un ejemplo que imitar, sin poner en duda las elecciones que hagan, sean estas beneficiosas o perjudiciales. En la comida pasa lo mismo. Por eso, si te ven alimentándote de manera saludable, no dudarán en querer probar lo que comas. Esta es una excelente oportunidad para elegir alimentos sustentables y sanos. Recuerda que, al educar a tus hijos, estás siendo partícipe del desarrollo de unas nuevas generaciones responsables que transmitirán lo aprendido a futuros niños, la humanidad del mañana.

La dieta mediterránea como punto de partida

No hay que irse muy lejos para seleccionar una dieta adecuada para nuestro organismo y que respete el medio ambiente.

En la dieta mediterránea encuentras todo lo que necesitas para conservar el equilibrio ambiental y estar saludable. Entre nuestros productos hallamos verduras, frutas y cereales, que formarían el conjunto perfecto para nutrirnos adecuadamente. Debemos cuidarnos de determinadas proteínas, como las carnes rojas y el pescado. Este último, a pesar de ser fundamental en cualquier régimen alimenticio, ha supuesto un problema medioambiental por su excesivo consumo.

La carne roja es la menos recomendada.

La carne roja, procesada o no, es la que menos deberíamos consumir. No discutimos su sabor o fuente de proteínas y hierro, sino más bien las consecuencias que tiene sobre el sistema cardiovascular, al aumentar los triglicéridos y ser la responsable de enfermedades como la arterioesclerosis. Al mismo tiempo, la ganadería encargada de esta materia prima necesita abundante agua y vegetales, que alimenten a las reses. Si analizamos la escasez de estos productos, esenciales para la vida humana, sin duda se convierte en una desventaja en todos los sentidos.

Verduras y frutas de temporada

Podemos intervenir en la mejora del medio ambiente si demandamos productos de temporada.

De las verduras y las frutas obtienes vitaminas, minerales y proteínas, siempre que hayan sido cultivadas sin químicos y, por supuesto, sean de temporada. Motivar el consumo de estos productos estacionales logrará reducir la producción de alimentos procesados o cultivados mediante químicos. Si tienes en cuenta que la humanidad, por medio de la demanda, es responsable de la contaminación, cambiando a una demanda de alimentos sostenibles lograremos revertir la contaminación del medio ambiente, aunque sea a largo plazo.

Cuando las frutas y verduras se cultivan sin químicos conservan todas sus propiedades.

Los médicos han comprobado con preocupación la necesidad de recetar a sus pacientes complementos alimenticios, debido a los bajos niveles de minerales y vitaminas que presenta, en general, la población. A pesar de la ingesta de frutas y verduras, al haberse cultivado estas con la ayuda de químicos y en invernaderos, carecen de las propiedades que suelen poseer en estado natural. Esto provoca que nuestro organismo carezca de determinados nutrientes esenciales. Al apostar por productos de temporada, elaborados con la mínima cantidad de pesticidas y demás elementos, tenemos la garantía de un alimento ecológico y saludable.

Carnes blancas, huevos y leche

No se ha demostrado que el consumo de estos alimentos perjudique seriamente el medio ambiente, siempre que sea de manera equilibrada.

La carne de pollo, los huevos y la leche pueden ser consumidos, aunque de forma limitada. Se sabe que muchos ganaderos engordan a las aves con piensos poco saludables para el ser humano. Esto, nuevamente, se debe a la amplia demanda. Si nos comprometemos a un consumo bajo, evitaremos las malas gestiones en este área, haciendo llegar a nuestra mesa un ave sin que haya sido sometido a productos químicos, así como alimentos lácticos y huevos más aptos para nuestra dieta.

Somos responsables de lo que comemos

Sin duda, a través de nuestra alimentación estamos interviniendo de manera positiva o negativa en el desarrollo sostenible.  Si estás concienciado con mejorar tu salud a la vez que cuidas del planeta te recomendamos que le eches un vistazo a la Dieta planetaria, es una dieta cuya base es prácticamente igual a la dieta mediterránea pero incluyendo solo alimentos de bajo impacto para el planeta. Y si necesitas ideas y ayuda para elegir alimentos vegetales y crear recetas saludables y ricas, te proponemos que pruebes el Menú Planetario. Un menú mensual elaborado por nutricionistas y basado en la dieta planetaria donde te olvidarás de pensar en qué hacer de comer y cenar cada día, con todas las recetas paso a paso y la lista de la compra para que compres solo lo que necesitas y evites así el desperdicio de alimentos.

Cambiar el mundo está en nuestra mano, ¿nos ayudas?

 

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